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¿Vulnera el artículo 176 del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol los derechos laborales de los entrenadores de fútbol?
Martes, 08 de Noviembre del 2022
¿Vulnera el artículo 176 del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol los derechos laborales de los entrenadores de fútbol?
¿Vulnera el artículo 176 del Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol los derechos laborales de los entrenadores de fútbol?
Por Álvaro Gómez de la Vega, vía
IUSPORT

Vamos a comenzar con una respuesta rápida y sencilla: sí, los vulnera.

No podemos encontrar explicación jurídica a que un entrenador, que haya sido despedido de un club, no pueda encontrar trabajo en un país dentro de una temporada deportiva por una norma de una federación nacional.

Como veremos a continuación, podría existir una vulneración de derechos fundamentales del trabajador en el sentido que recogen las principales leyes que vertebran el ámbito jurídicosocial de nuestro país. Dicha vulneración proviene de un reglamento de una asociación deportiva y que no tiene una justificación más allá de la voluntad de una entidad privada.

Soy de la opinión de que no debería existir normativa federativa que contradiga las antedichas leyes. Ello es especialmente grave cuando nos encontramos en un sector tan poco estable a nivel contractual como es el deportivo en general y en lo que concierne a los entrenadores en particular . Cuesta creer que, durante el pasado mes de septiembre de 2022, la RFEF organizase una reunión con los entrenadores de Primera y Segunda División para decidir si un entrenador cesado podría volver a entrenar en esa misma temporada y que el resultado de la misma fuera un no rotundo por parte del colectivo. 

A este respecto, lo entrenadores consideraban que había que dar oportunidades a todos y que si un técnico dirigía a más de un equipo durante una misma campaña, dicha situación cerraba las puertas a que todos los técnicos tuvieran oportunidades. Por lo tanto, se favorecería a los entrenadores que estuvieran en situación de desempleo.

No obstante, esta negativa de un sector minoritario del colectivo, que reitero carece de un convenio profesional y de una representación independiente, no puede evitar un debate necesario de cómo está configurada la limitación que tienen los entrenadores. Asimismo, no creo que el reducto más privilegiado de los entrenadores de fútbol deba hablar por la totalidad de un sector bastante susceptible a los cambios e inestabilidad contractuales.

Principalmente, el debate debe abarcar a todos aquellos que se vean influidos por la normativa por mucho que su relevancia mediática sea escasa. De igual modo, dicho debate no debe centrarse únicamente en el sector profesional, sino también tener en cuenta al fútbol aficionado y aquellos técnicos (preparadores físicos, entrenadores de porteros, etc.) que incluye una norma que no sólo abarca a los entrenadores principales.

Por muy bien intencionadas que sean las conclusiones de ese colectivo, es innegable que estamos ante una prohibición que establece el Reglamento General de la Real Federación Española de Fútbol y que no tiene amparo en ninguna ley de nuestro país. Aún más, dicha prohibición contraviene las leyes más fundamentales de nuestro ordenamiento jurídico.


¿Qué dice la norma?

Comenzaremos con la revisión por el origen de la controversia acudiendo al artículo del Reglamento General de la RFEF que limita esta empleabilidad de los entrenadores y que versa de la siguiente manera:

“1. Si se resolviese el vínculo contractual entre un club y un/a entrenador/a titular, entrenador/a auxiliar, especialista de porteros o preparador/a físico/a sea cual fuere la causa, y el referido club ya hubiese disputado el primer partido oficial de la competición, estos/as no podrán actuar en otro en el transcurso de la misma temporada, con ninguna otra clase de licencia federativa, ya sea en calidad de profesional, como en la de no profesional, excepto los/as entrenadores/as de los clubes que tengan convenio de filialidad, que podrán tramitar licencia federativa tanto con el club patrocinador como con los dependientes de éste y luego retornar a su club de origen y excepto lo dispuesto en el artículo 179 del Reglamento General. 

Del mismo modo, la RFEF podrá autorizar excepcionalmente, oído el Comité de Entrenadores/a, la inscripción de un/a técnico/a por un segundo club en la misma temporada, si el primero de ellos es declarado en concurso de acreedores con posterioridad a la firma del contrato del/de la mencionado/a entrenador/a. De producirse tal excepcional autorización, el técnico podrá inscribirse por un segundo club adscrito a otra categoría y, de ser la misma, a distinto grupo. 

2. No obstante la regla general que antecede, si en el transcurso de la temporada de que se trate un club se retirase por decisión propia o fuera retirado por resolución del órgano competente, implicando, en uno u otro caso, su desaparición, los/as técnicos que ejercieran su función como tales podrán contratar sus servicios por otro, siempre y cuando no hubiera percibido íntegramente, o no le hubiesen sido garantizados, los emolumentos pactados en el correspondiente contrato.” 


Indicar, que la excepción que se menciona en el artículo 179 hace alusión a los supuestos de simultaneidad de licencias federativa de entrenador/a y de futbolista. No es un supuesto que se dé habitualmente y es por este motivo que no lo analizaremos.
Si hacemos una lectura del artículo con detenimiento, podremos observar que el artículo 176.1. del Reglamento General de la RFEF elimina la posibilidad de empleabilidad de los técnicos en otro club si se produjera una resolución contractual con el club con el que estuvo vinculado, sea cual fuere la causa (énfasis añadido), siempre y cuando:

• Esté tramitada la licencia del entrenador, y
• Si su club ya hubiese disputado un partido de competición oficial con el técnico en cuestión en el banquillo.

La redacción de esta norma es relativamente reciente. En el año 2016 se produjo un caso singular en el Villarreal con el entrenador D. Marcelino García Toral2 . Dicho entrenador fue destituido sin haberse disputado la primera jornada de liga y no pudo volver a entrenar durante toda la temporada. Ello provocó una situación claramente injusta que derivó en que la norma se flexibilizase con su escrito actual.


En virtud de lo anterior, tenemos tres excepciones recogidas al citado artículo 176.1. que serían:

• Que dentro de una temporada, los entrenadores de los equipos filiales podrían entrenar equipos distintos pero siempre dentro de la estructura del club para el que trabajan, nunca fuera de ella. Aquí veremos los supuestos de interinidad que se suelen dar cuando un entrenador es cesado y temporalmente se encarga el equipo el entrenador del filial o el director deportivo mientras se procede con la búsqueda y negociación con el sustituto (véase recientemente el caso de la Unión Deportiva Levante en la presente temporada).
• Los entrenadores que se encuentren en un club que se declare en concurso de acreedores con posterioridad a la firma de su contrato.
• Los entrenadores que se encuentren en un club que desapareciese de la competición, siempre que no hubieran percibido la totalidad de los salarios que tuviera pactados. Lo que podemos deducir de esta normativa es lo evidente: siempre que haya comenzado la competición, un entrenador sólo puede entrenar a un club en una temporada. 


Otros deportes en España.

Sorprende el encontrar un artículo similar en otro de los deportes que cuenta con liga profesional y seguimiento significativo en nuestro país: el baloncesto.

El Reglamento General y de Competiciones de la Federación Española de Baloncesto también limita, en menor medida que la RFEF, la empleabilidad de sus entrenadores a través del artículo 51 que establece lo siguiente:

“1.- Un mismo entrenador podrá suscribir licencia por dos equipos que pertenezcan al mismo Club, siempre que posea la titulación o certificado exigido para poder dirigir al equipo de mayor categoría o tenga la dispensa prevista en la forma que establece el apartado 1 y/o 2 del artículo 48.

2. Un mismo entrenador podrá suscribir licencia por dos equipos de Clubes distintos, siempre que un Club sea masculino y otro femenino. Para expedir la segunda licencia será necesaria la conformidad del primer Club, la cual se deberá remitir a la FEB junto con la solicitud de la licencia.

3. Un entrenador puede cambiar de Club en el transcurso de la temporada siempre que se cumpla la condición de haber sido dado de baja del Club de origen y que el equipo de destino milite en competición distinta al de procedencia. Si el equipo de destino es de la misma competición el cambio puede realizarse sólo antes de que finalice el plazo de inscripción de licencias de jugadores indicado en el artículo 144.1 de este reglamento.

Una vez finalizado dicho plazo, no podrá expedir licencia de ningún tipo con ningún Club de la misma categoría.
” Aquí podremos observar que se concede al entrenador un marco más benévolo pero igualmente limitante.

Revisando los reglamentos de otras federaciones, como la de balonmano y voleibol, no encuentro limitaciones en este sentido dando por hecho que lo que no se prohíbe, se permite y que en estos deportes no habría la problemática del baloncesto y el fútbol.

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